|
24.6.08 _ Táctica |
| Leer Completo |
![]() Estuve sopesando, midiendo la inconveniencia de hablarte de la otra… y calculé mal. Supongo que estaba jodido de entrada: hablar despectivamente provocaría en tí suspicacias acerca de mi nula caballerosidad y de mi pésima capacidad de entrega. Opté entonces por dignificarme ante ti construyendo una historia de amor con princesas y dragones, una historia de doble faz que nos elevara -a mí y a mis propósitos-, ante ti mientras te capturábamos; una trampa de hadas. Salió todo tan mal que mi próxima declaración -si es que llega-, te aterrorizará por la altura del referente. De modo que voy a tener que desbordarme en una infrecuente táctica de paciencia y sutileza en sobredosis, calidades todas que desconozco absolutamente y que me llevan al inquietante planteamiento acerca del qué y el para-qué de todo esto. Temporalmente me respondo que debe ser mi carne la real, legítima y directa usurpadora en el trono. |
|

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
<< Página principal