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27.6.08 _ Bocado |
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![]() Hoy la noté con hambre, no era que usted tuviera hambre, sino que fue mi hambre la que me obligó a notarla. La recorrí como ya todos saben; con gula, con la boca hecha agua, con milimétrico, atentísimo y descarnado morbo. Y la noté triste, no era que sólo usted estuviera triste, sino que yo casi podía oír los alaridos con los que mi sexo la reclamaba desgarrado, y vacío, y seco, en fin, la noté triste, decía, y suculenta. |
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